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WRITING SAMPLES IN SPANISH AND ENGLISH

ENSAYO: FORMAS Y FORMATOS DEL FUTURO

Fragmento de artículo para Revista de Occidente.

ACCESIBILIDAD Y DEPENDENCIA DEL CUENTACUENTOS

Desde sus orígenes, el ser humano ha necesitado y dependido de historias para comunicar su aprendizaje, para interpretar y tratar de llegar a entender las cuestiones vitales más universales que flotaban a su alrededor.

Si bien unos pocos visionarios realmete estudiaban la naturaleza, el resto del clan escucharía las fábulas y las leyendas narradas con pocas cuestiones al respecto, y tan sólo los valientes tomarían las riendas y se unirían al mentor para aprender y continuar con este interminable proceso de investigación y divulgación. Todo conflicto puede surgir como consecuencia de la verdadera finalidad del cuentacuentos y del escuchacuentos, con la meta de ambos y el interés común. ¿Qué última finalidad se persigue? ¿Es hacer negocio? ¿Es la evasión por medio del entretenimiento más simple? ¿Es porque la atención del oyente está hambrenta por saber, o por disfrutar y digerir interpretaciones de ese saber? ¿Es para crear visiones y convertirlas en realidades? ¿Es por aburrimiento? ¿O para sobrevalorar al individuo por encima de todas las cosas?

Dicho factor ha regido civilizaciones enteras en el pasado. La gran dependencia del cuentacuentos sin ética, o partituras conceptuales claras, ha desembocado siempre en crisis y desahucio. El ejemplo más claro: la caída de Grecia, la caída del Imperio Romano, el fin de la Baja Edad Media con un Renacimiento revolucionario que reinventó (literalmente) la historia tal y como la conocemos. ¿Cómo nos damos cuenta de en qué estado estamos? No hay que mirar a la audiencia, hay que fijarse en el cuentacuentos.

El cuentacuentos nos hace soñar, nos hace comprender los porqués de nuestra existencia o de sentimientos o etapas de nuestra vida, nos hace procurar entender la naturaleza y sus caminos evolutivos o colgarnos de un árbol con los monos; pero siempre ha habido y habrá un cuentacuentos. La inteligencia artificial o la audiencia por medio de la tecnología nunca los substituirá o eliminará.

Con el índice de mortalidad y bien estar considerablemete más altos per cápita, ahora más que nunca hay una mayor demanda de historias. El ocio es el negocio. Los cuentos vacíos de contenido reinan por doquier, pero claro, ‘el internet’ es un medio jóven, y es que lo mismo ocurrió tras inventarse la imprenta, como consecuencia, debemos considerar hasta un video casero de youtube como una historia. Ya no somos una Sociedad Industrial, somos una Sociedad Mediática. Lo cual me lleva al siguiente punto: ‘La devaluación del cuentacuentos’.

El cuentacuentos solía estar mejor pagado en otros tiempos, accedía a sus audiencias por ámbito geográfico, meramente, era como el médico de cabecera. A pesar de todo, siempre fueron idolatrados, tomados por locos o como referencia, y vivieron una vida humilde pero digna (a excepción de los que venían de la nobleza o que tenían el apoyo de reyes y validos). Algo distante de la realidad hoy en día.

En la actualidad, con la globablización de la figura del cuentacuentos y la sobrecarga de informaciones de todo tipo, ya se da todo por hecho. El contador de historias ha pasado a ser un pobre diablo. Los seguidores persiguen una imagen, al que habla o canta, y no valoran o se interesan en el auténtico creador, sino en el acto, en el efecto final. Las historias (en cualquier medio) son como el aire o el agua hoy en día, y ¿quién quiere pagar por eso? El pueblo opina que deberían ser gratuitas. Con suerte habrá siempre unos pocos que triunfen debido al mayor fenómeno del siglo XX: El marketing. Si esto ya está ocurriendo, ¿qué no va a ocurrir en un futuro no tan lejano? De esta forma, bien sea un músico, un filósofo, un diseñador gráfico, un videógrafo, un editor, blogger, etc. La figura del ‘especialista’, del ‘periodista’ o ‘estudioso’ se mide en términos de tráfico online y artículos de otros. Este hecho no sólo limita el cauce de conocimiento a niveles insospechables, sino que también promulga información gratis de gente que trabaja 24/7 para contar historias y los pone a la altura del vetún.

El quid viene planteado por cuánto tráfico tiene qué, y esto se potenciará desmedidamente en 20 años. Por ejemplo, está comprobado que la gente lee o ve un vídeo con un título de circo de trotamundos de antaño como ‘Equipo de investigadores austriacos de la Universidad de Viena crean el primer gato cuántico’; mientras que el titular ‘Dra. Gabriela Barreto Lemos y su equipo confirma algunos de los fundamentos de la mecánica cuántica’ tendrá considerablemente menos vistas. Ambos titulares nos mostrarían informaciones diferentes, probablemente el primero tomará una postura lacónica ante el tema y no explicará ni siquiera lo que el equipo de investigadores ha descubierto al detalle para enseñarle al lector conceptos desconocidos, o el tiempo real que han tardado en realizar el experimento. En cualquier caso, siempre habrá gente que elegirá los vídeos de gatitos.

Pues bien, así será el cuentacuentos del futuro, mostrará blancos y negros, coloquialismos que se digieran sin esfuerzo, induciendo así a que los espectadores miren a las nubes sintiendo que, efectivamente, comprenden y pueden saber de todo con el simple hecho de estar conectados con sus ojos y sus dedos. No obstante, con la consolidación del medio y de los públicos, en veinte años todo podría cambiar y llegar a produndizar más en la información propagada, mejor expresada y siempre, por supuesto, incluyendo los comentarios y las colaboraciones del usuario. Todo depende de la trayectoria de alfabetización del individuo que, a pesar de las críticas, hoy en día está generalmente más desarrollada que hace un siglo. Sí, la moneda tiene las mismas posibilidades de caer de cara o cruz.

En cualquier caso, en un futuro no muy lejano, la narrativa audiovisual va a ser indispensable en todos los campos fuera de la industria del entretenimiento mediática. Tomará un papel clave en la vida de todo individuo y habrá tres dimensiones fundamentales de ‘storytelling’:

  • Individual: Personal, venta de tu identidad en la nube y seguimiento. El usuario mostrará su estatus social, sus valores y sus proyectos profesionales de una forma entretenida al resto de ángeles sobrevolando la nube. Esa será la moneda de cambio que, además, medirá las facultades profesionales y la forma de ser del individuo. Las historias que muestres en ese cielo de nubes sobre ti mismo y tu negocio van a ser decisivas, pues la fisicalidad de las actividades de consumo será casi inexistente.
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  • Asociativa/Colaborativa: Parejas o tríos se asociarán para contar las historias íntegramente, sean parte de la misma compañía o no. De forma entretenida y ‘mascada’ explicarán temas relativos al campo en que trabajan e incluso acentuarán las virtudes del socio en la nube, que no será un competidor sino que, entre los dos, se repartirán las labores a realizar (sin límites geográficos). Ej: un abogado deberá tener un canal de videos informativos y subir contenidos periódicamente con consejos y noticias. Además, en estos recomendará a un compañero (como un asesor financiero, por ejemplo); y mandará al cliente a su rincón de la nube para que vea todos sus vídeos. Allí el usuario encontrará tutoriales y respuestas a casos específicos. Entre los dos trabajarán en sus respectivas gestiones online y se ayudarán para mantener todas sus redes sociales siempre a la última. Este aspecto va a ser clave en el desarrollo de negocio, pues, como hemos mencionado anteriormente, la fisicalidad y tangibilidad de bienes y servicios irán desapareciendo gradualmente.
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  • Colectiva: Se pondrá en manifiesto la fuerza de las comunidades selectivas y exclusivas y los beneficios económicos que ponen en contacto a los empresarios. Ser partícipie de este grupo contador de historias demostrará que tú eres parte de ese círculo, de esa comunidad privilegiada que, a su vez, expone cientos de contenidos representando a todos aquellos con este ‘especial acceso a conocimientos’, intereses y status comunes. Estos colectivos han de tener historias constantemente. Este tipo de asociaciones comunitarias online no suponen ser una novedad, pero se consolidarán, tendrán mayor repercusión mediática (por medio de otras sub-nubes para el publico general); y ofrecerán un mayor nivel de compromiso y actividad por parte de los usuarios. No hay nada más que ver los movimientos musulmanes y la guerra mediática que están comenzando a llevar a cabo en la actualidad y multiplicarlo por cien.

Las proyecciones hablan por sí solas, en un futuro más o menos inmediato, el porcentaje de cuentacuentos ascenderá, pues todo el mundo habrá de contar sus historias en ese conglomerado de nubes integradas. El individuo deberá relatar todos sus movimientos, acciones y resoluciones para así formar parte de la sociedad y sobrevivir en este siglo.

Por esta razón, los nuevos que deban forzar su naturaleza y convertirse en cuentacuentos sin llevarlo en el ADN, irán forjándose más como tales y utilizarán la mayor parte de su tiempo vital para mejorar y aprender a contar estas mini historias. El que no se adecúe, no encontrará lugar en este sistema basado en la imagen y anécdotas personales, en intercambios de información y colaboración. Seremos lo que mostremos y, el que no muestre, no será nada. Al igual que en la clásica sátira, todos observaremos esas nubes y especularemos sobre sus formas tomando decisiones acorde a nuestras estimaciones e ignorando otros aspectos esenciales para nuestros ancestros.